«Cuando escribo música intento darme yo mismo al cien por cien»
La Euskadiko Orkestra estrena este lunes en el Kursaal la última obra sinfónica del creador guipuzcoano, un 'Guernica' inspirado en el cuadro de Picasso
Lunes, 26 de enero 2026, 00:04
Grandes artistas, orquestas e instituciones han encargado obras a Félix Ibarrondo (Oñati, 1943) y las han hecho sonar en importantes escenarios. Premio Nacional de Música 2019 y merecedor de otros galardones como la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes 2018, la crítica internacional destaca del creador guipuzcoano su fuerza expresiva y su capacidad para conectar y comunicar tanto con los intérpretes como con el público. Este lunes, a las 19.30, la Euskadiko Orkestra estrena su 'Guernica' en el Kursaal, obra que volverá a ofrecer en Donostia el jueves y que interpretará también a lo largo de la semana en Vitoria y Bilbao.
– Tengo entendido que en la obra para orquesta 'Guernica' rehúye hacer una descripción programática o descriptiva del acontecimiento y se centra en su dimensión emotiva. ¿Cómo es la composición?
– 'Guernica' es la vida y la muerte, como en el cuadro de Picasso en el que me he inspirado. He tomado algunos aspectos de su obra, cosa que nunca había hecho antes, porque la pintura y la música son disciplinas que considero que son muy distintas. Por eso cada uno puede encontrar cosas diferentes en una y otra obra. El fondo es el mismo, pero cada uno lo interpreta a su manera. Yo he interpretado cinco pequeños aspectos del cuadro, no el conjunto, aunque en realidad todo está dentro de él.
– ¿Cuáles son estos aspectos que cita en su pieza para orquesta?
– Lo cierto es que no lo recuerdo muy bien y además no quiero focalizar a nadie. Quiero que cada uno lo sienta a su manera, pero lo que sí quiero destacar es que Picasso está ahí.
– Teniendo en cuenta su objetivo a la hora de crear 'Guernica', ¿cómo consigue transmitir el simbolismo o la emoción en una obra para orquesta?
– Para mí es lo más fácil. Es más sencillo escribir para una orquesta que para un solista o un pequeño grupo. La orquesta es un vehículo total porque tiene una variedad enorme de todo, de color, de matices... y toda esa riqueza da la posibilidad de transmitir la emoción.
– ¿Por qué hacer ahora una obra sobre Gernika y por qué ha optado por una grafía en castellano?
– Porque Picasso escribió en castellano la palabra Guernica y he querido dejarlo intacto. Yo ahora vivo en Bermeo, al lado de esta población, y las dos cosas, la alusión al pintor, y el hecho de que ahora tenga mi residencia tan cerca, me han llevado a ello.
–¿Cuáles cree que son las claves para que, como dicen que ocurre en su caso, un creador conecte tanto con los intérpretes como con el público?
– Cuando escribo música intento darme yo mismo al cien por cien. Ahora, por ejemplo, he dedicado tiempo a hacer bien una obra como 'Guernica'. Los intérpretes dicen que es compleja, pero eso a mí no me importa. Puede ser que mi música resulte complicada, pero yo soy un hombre de hoy y no de ayer.
– Con una larga trayectoria como la suya, ¿cómo se siente ante un estreno? ¿diría que experimenta cosas diferentes a cuando escuchaba sus primeras obras?
– He escuchado recientemente en Viena una obra mía para ensemble que no se había tocado nunca y la han hecho estupendamente. Se trata de 'Obsidienne' para conjunto instrumental y ha sido una experiencia extraordinaria. Esta vez he disfrutado mucho, pero he de decir que recibo los estrenos con inquietud. Cada vez la siento más. Me ocurre ahora con 'Guernica', que dicen que es una obra muy difícil. Por eso tengo inquietud, porque me preocupa que hagan una buena interpretación de una obra que consideran complicada. A lo largo de mi vida he tenido la suerte de contar con muy buenos músicos que han interpretado muy bien mis obras. Y en el caso de 'Guernica', al ser difícil de interpretar, creo que irá cada vez a mejor y según se vaya haciendo llegará más lejos.
– Tiene un amplísimo catálogo, tanto de obras para orquesta como para instrumentos solistas, música vocal y de cámara. Más allá de los encargos, ¿qué le lleva a componer para un instrumento, una agrupación u otra?
– Depende. Muchas veces me piden que haga algo concreto, pero en el caso de 'Guernica', por ejemplo, no me la ha pedido nadie y la he hecho porque lo he sentido así. Yo diría que lo que me lleva a componer para una formación o solista tiene que ver con lo que siento en cada momento.
– Sorprende que con una vida y una producción tan fructífera como la suya no haya escrito ninguna ópera. ¿A qué se debe?
– Nunca me lo han pedido. En cualquier caso, la ópera tendría que ser sobre una materia interesante y con un buen libreto. Me gustaría hacer una ópera, la verdad.
– El txistu ocupa una parte importante de su catálogo. ¿Qué le ha llevado a crear música para este instrumento?
– Silboberri Txistu Elkartea tenía un concurso de composición de obras para txistu con una convocatoria bianual y su coordinadora Maribel Roldán me llamó para que formara parte del jurado. A raíz de aquello surgió una amistad y empezaron a encargarme obras.
– ¿Cómo ve a las nuevas generaciones de compositores?
– Los veo todavía muy clásicos. Yo escucho todo tipo de música, pero cuando veo lo que escriben hoy en día no estoy muy seguro de que vayan en mi camino de creación contemporánea. Yo tuve un profesor que fue discípulo de Arnold Schoenberg en Viena y me inició en la música dodecafónica, Max Deutsch. Esa experiencia fue muy importante en mi vida, así como después las relaciones que mantuve con los compositores Henry Dutilleux, Maurice Ohana o Francisco Guerrero, que era único.
–¿En qué trabaja en este momento?
–Tengo un encargo de un saxofonista de Berlín. La obra, 'Gabekoak', para violín, saxofón, piano y percusión, se estrenará allí en mayo. Justo acabo de enviar la obra y estoy haciendo las últimas revisiones.
–¿Cuántas horas dedica a componer?
– Todas, más allá de algún paseo.
– ¿Qué es para usted la composición?
– Componer es el todo. Mi vida entera.

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